Crater Ijen y sus tristes minas de azufre

Cuando escuché por primera sobre el Crater Ijen, o Kawah Ijen como los indonesios le llaman, estaba de camino entre el volcán del Monte Bromo a Probolinggo, y luego me dirigía hacia Banyuwangi, la ciudad más cercana a Kawah Ijen. Antes de ir a Banyuwangi, tan sólo sabía que había un volcán cerca de la ciudad, pero no tenía ni idea de lo que me esperaba una vez allí.

La primera cosa que los viajeros que me encontré en el Monte Bromo me contaron, fue que habían minas de azufre en el mismo cráter, cosa que no me sorprendía del todo, ya que había estado en Japón unos meses antes de mi viaje a Indonesia, y era bastante común ver azufre allí, aunque no minas.

Aunque lo que me fascinó más fue saber que veríamos llamas azules durante la noche, alrededor de las minas de azufre. ¡No era capaz de imaginarlo! Estuve intentando recordar el fuego azul que he visto muchísimas veces al cocinar con gas o cuando preparé alguna barbacoa con mis amigos, pero no conseguía visualizarlo a gran escala. De todas maneras, esto no sería lo único que haría de la ruta de senderismo a Kawah Ijen una experiencia impactante.

Las minas de azufre y el lago del cráter Ijen
Las minas de azufre y el lago del crater Ijen

Cómo llegar hasta Crater Ijen

Antes de continuar, me gustaría contarte cómo puedes llegar a Kawah Ijen. Como siempre, existen varias opciones y todo depende de dónde partas. Si vienes desde cualquier parte de Java hacia Banyuwangi, puedes venir con:

  • Bús: Hay autobuses lentos y rápidos, todo en función de cuánto te gastes. Lo normal para un bús lento (6-7 horas desde Probolinggo) son unas 30.000 IDR. El bús rápido (5 horas desde Probolinggo) con aire acondicionado entre 50.000 y 60.000 IDR.
  • Jeep: unas 4 horas desde Probolinggo.
  • Tren: Consulta https://tiket.kereta-api.co.id para saber los precios, la página web está sólo en indonesio, pero puedes ir directo hacia la estación de trenes y comprar un tíquet allí también. Los precios van desde las 27.000 IDR hasta las 150.000 IDR, y lleva entre 4 y 5 horas, dependiendo de si escoges un tren lento o rápido.

Si vienes desde Bali hasta Banyuwangi, debes llegar a Gilimanuk primero, al oeste de la isla de Bali. Desde Denpasar hay buses por unas 60.000-70.000 IDR. Luego tendrás que coger el ferri desde Gilimanu a Ketapang (en Java), que serán unas 6.000 IDR. Puedes ir en autobús o taxi hasta Banyuwangi después.

Contrata a un guía para la ruta de senderismo

Recomiendo encarecidamente contratar un guía para esta ruta de senderismo (puede llegar a ser peligroso debido a los gases), aunque normalmente no lo haga, porque me gusta ir por mi cuenta y por reducir costes. Motivos para contratar un guía:

  • Hay muchos gases saliendo del cráter, y necesitas una máscara para cubrir tu nariz y boca. Comprar una máscara adecuada puede llegar a resultar caro para sólo usarla una vez y ser bastante pesado llevarla de un lado para otro. Desconozco si puedes alquilar una, probablemente puedas, pero tendrías que buscarlo por Banyuwangi. Desaconsejo totalmente comprar una máscara de estas baratas, como las que ves en algunas ciudades grandes para reducir los efectos de la contaminación o cubrirse del polvo.
  • El guía nos dió una explicación genial sobre la montaña, el área y el cráter. En mi opinión, el guía hizo una gran diferencia y si buscas un poco no tiene por qué ser caro.
  • Hicimos una parada en nuestro camino de regreso, gracias a los conocimientos del guía, para ver plantaciones de café.

¿Cómo encontré al guía? Bueno, pregunté directamente al personal del alojamiento donde me hospedé. Hice una reserva a través de Booking.com en Pepito Guest House, y el dueño amablemente organizó todo para que mis amigos y yo pudiéramos ir con un guía local hasta Kawah Ijen. Éramos 3 personas y nos costó la habitación para los 3, unas 220.000 rupias. Acerca de Ijen, nos cobraron 250.000 rupias por persona incluyendo los servicios del guía, la máscara para el gas, la entrada al parque (100.000 rupias que ya estaban incluídas) y el transporte en jeep desde Banyuwangi hasta el cráter y la vuelta.

Excursión a pie al amanecer de Crater Ijen

Llegada al punto de encuentro

Mis amigos y yo nos levantamos a la medianoche, y nos metimos en los jeeps a las 00:30. Nos fuimos de Banyuwangi y empezamos a recorrer carreteras locales en dirección al cráter, todavía nada interesante para ver ya que era completamente de noche. Luego de una hora en coche, a través de campos y algún camino de montaña, llegamos a “Bumi Perkemahan Paltuding”, que era la zona de aparcamiento y la entrada del parque nacional.

También hay una zona de acampada, en caso de que no quieras pasar la noche en Banyuwangi. Hay baños y un pequeño restaurante donde poder comer y comprar bebidas. Está abierto por la noche.

Después de que saliéramos de los coches, junto a mis amigos y otros senderistas, pedimos algo de café bien calentito y nos dieron las máscaras. Hacía un poco de frío (era la temporada de lluvias, Noviembre para ser exactos), así que todo el mundo llevaba chaquetas finas. Traer un jersey y una chaqueta impermeable y cortavientos como ésta puede ser una buena idea durante la estación húmeda. Durante la estación seca, probablemente sea suficiente con un buen jersey.

Inicio de la ascensión

Ahora era el momento de empezar la senda, el principio fue bastante asequible, tan sólo un unas pocas pendientes pero nada exagerado. Nos llevó una hora y media alcanzar la segunda parada (donde también había café), un refugio de montaña que estaba justo antes de lo que sería el cambio de paisaje. Además de café, y otras bebidas, también había un baño aquí. En general, el camino hasta llegar al refugio fue bastante amplio, y los alrededores estaban repletos de plantas y árboles tropicales.

De aquí en adelante el camino se puso más interesante, todavía estaba oscuro pero al haber luna llena nos alumbraba lo suficiente como para poder observar los contornos de las montañas. Al ir acercándonos al punto más alto, y dado que había una tormenta a lo lejos, pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas de relámpagos en las montañas y el mar.

Luego de una hora aproximadamente, llegamos al momento en que teníamos que decidir si queríamos ir hacia abajo al cráter, y ver el famoso fuego azul, o bien ir hacia arriba a la cima para ver el amanecer. Era un momento crucial, ya que el fuego azul tan sólo se podía ver de noche. Existía la posibilidad de hacer los dos, pero supondría ir bastante rápido. Al final decidimos ir hacia el cráter para poder observar las llamas azules, y luego, si teníamos tiempo suficiente, ya veríamos de subir al punto más alto y ver el amanecer.

Alcanzando el cráter

Mientras empezamos el descenso, bordeando el cráter, podíamos ver en la lejanía algunas llamas. Aunque muy poco claras, ya que la niebla o el humo nos lo impedían. A los pocos minutos, nos dimos cuenta de que no era niebla lo que nos tapaba la vista. Era el humo que despedía el volcán, y cuando empezó a molestar nos pusimos las máscaras para el gas. De lo contrario habría sido horroroso.

Llamas azules en Crater Ijen
Llamas azules en Crater Ijen

Una vez empezamos a descender rápidamente la vertical de la senda al cráter, empezamos a ver subir algunas personas, eran locales, más concretamente trabajadores de las minas de azufre que había en el corazón del cráter. Estaban cargando entre 80 y 100 kilos de azufre cada uno, mientras subían por la vertical. En esos momentos empecé a sentirme confuso, viendo a los mineros subiendo del cráter. Llevaban trabajadas unas 3 horas. Y tan sólo era su primer viaje de la noche. En total hacen 3 viajes normalmente, hasta las 9 de la mañana.

Mineros de azufre en Crater Ijen
Mineros de azufre en Crater Ijen

¿Minas de azufre o minas de miseria?

De todas maneras, la peor parte todavía estaba por llegar. Una vez estuvimos cerca de la parte baja del cráter, y junto al fuego azul, vimos a docenas de mineros. No recuerdo exactamente cuántos había, pero más de 40 seguro. Estaban extrayendo azufre de las minas, y el guía nos contó que ganaban unas 1.000 rupias por kilo de azufre, los cuales tienen que llevar al inicio de la ruta de senderismo, donde teníamos los jeeps aparcados.

Por si no fuera suficiente, nos quedamos estupefactos al ver que muchos de los mineros estaban trabajando sin máscara de gas. Algunos de ellos tenían esas máscaras que llevan las enfermeras y los doctores, pero no son suficiente. Incluso nosotros que llevábamos las máscaras de gas adecuadas, sufrimos las dolorosas molestias por los gases tóxicos. Algunos de los mineros, también hacían figuras de azufre. Animales, letras, símbolos o cosas por el estilo. Y luego intentaban vendértelos.

Minero en Crater Ijen haciendo figuras de azufre
Minero en Crater Ijen haciendo figuras de azufre

Algunos de ellos nos pedían cigarrillos, dinero o incluso algo de agua. No era raro que te echaran miradas desesperadas e impotentes. Al principio de la ruta estaba muy emocionado, algo adormilado pero con mucha emoción. Pero luego de ver a los trabajadores de las minas subiendo y bajando. Sacando todo ese azufre fuera del cráter. Tan sólo fui capaz de sentir tristeza y no logré volver a sonreir en todo el día.

Lago en el fondo del cráter

Con todos esos sentimientos encontrados, continué con mis amigos a lo más profundo del cráter. Hasta que llegamos a un lago. El agua era muy tóxica y estaba hirviendo, así que no os acerquéis demasiado. La luz del día empezó a aparecer en esos momentos. Era demasiado bonito para ser verdad. Pudimos contemplar un panorama del lago del cráter que fue espectacular.

Al poco rato, nuestro guía, que es minero también, se nos acercó con dos de los capazos de azufre. Nos dejó aguantar la carga típica que soportan los mineros. Algunos fueron capaces de llevarla unos pocos metros, pero la mayoría apenas los sujetamos sin movernos del sitio. El guía nos contó que él había empezado siendo guía gracias al inglés que había aprendido hablando con turistas. Ahora está intentando aprender tanto como puede, así algún día puede dejar de ser minero. Su espalda está hecha polvo después de tantos años de tan duro trabajo.

Cuando se hizo de día completamente, empezamos la ascensión fuera del cráter y vuelta a la zona inicial. Las vistas en el camino hacia abajo eran preciosas a esa hora del día. Llegamos a Banyuwangi a las 8.30 de la mañana. Después de parar en las plantaciones de café que el guía nos enseñó de camino al hostal.

info Mapas descargables y +3.000 rutas de senderismo en nuestra app Android.
¡Descárgala ya!

Apúntate a nuestra newsletter semanal

Te enviaremos un correo cada semana con el nuevo artículo junto a las novedades de nuestra app móvil de senderismo.
Summary
Crater Ijen y sus tristes minas de azufre
Article Name
Crater Ijen y sus tristes minas de azufre
Description
El Crater Ijen no es sólo un volcán y un lugar de senderismo. Es una mina de azufre enorme. ¿Quieres saber cómo llegar, la ruta e información práctica?
Author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.